Escritura fragmentaria por entregas. En vísperas de 8M, un pedacito de acuerpe feminista. ¡Nos vemos en las calles!

Cuando unos aspectos contrarios de la psique de una mujer llegan al punto de inflamación, cabe la posibilidad de que ésta se encuentre increíblemente cansada, pues su libido se siente arrastrada en dos direcciones contrarias. Sin embargo, aunque una mujer esté muerta de cansancio por culpa de sus lamentables luchas, cualesquiera que estas sean, y por muy grande que sea su hambre de alma, tiene que planear la fuga y esforzarse por seguir adelante.

Clarissa Pinkola Estés en Mujeres que corren con los lobos

Señalado el 15 de junio de 2019: 29 años

 

Los edificios de la gran ciudad se comen las estrellas. Hace tiempo que no las veo. Creo que los edificios han comenzado a comerme a mí también, siento sus mordiscos en la nuca. Las tejas caen desde lejos y se clavan en mi espalda. Los barrotes de los balcones se agolpan en mi cuello y me asfixio. Hace apenas unos días que me he dado cuenta de que soy un pequeño ratón en una jaula de feria. Juego con los artilugios que me ha colocado en unos pocos metros cuadrados. La capital me está ahogando. El capital también. Vivo en una ciudad infestada de policías y sus redadas racistas en parques y plazas. El alcalde ha dado la orden de talar los árboles. Los mismos que resisten a los edificios que se amontonan en las calles. El alcalde y sus secuaces nos roban el oxígeno.

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